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Bases de conocimiento y comprobación

48 sentencias inventadas: tres procesos en los que cada afirmación trae consigo su fuente

Un tribunal español ha multado a un abogado por citar 48 sentencias que no existen. El caso habla menos de regulación que de oficio: una respuesta sin fuente comprobable no vale nada, por bien que suene. Este artículo muestra tres procesos en los que la referencia de la fuente viaja junto a la respuesta, y dice con claridad qué es lo que esa referencia no resuelve.

Bases de conocimiento y comprobación Tiempo de lectura: 12 minutos

En resumen

  • El Tribunal Superior de Justicia de Canarias multó el 10 de febrero de 2026 con 420 euros a un abogado que en un escrito había invocado 48 citas que no existen.1
  • El tribunal fija expresamente esa cuantía en la mitad de una suscripción anual a una herramienta de IA especializada en derecho y califica lo ocurrido como una quiebra del deber básico de supervisión humana.1
  • Aun así, el mayor obstáculo para la inteligencia artificial en las empresas españolas no es la regulación: según la encuesta a empresas del Banco de España es la falta de personal cualificado, señalada por el 45,8 % de las empresas consultadas.2
  • Por eso este artículo trata de oficio y no de cumplimiento normativo: Kisuno coloca junto a cada afirmación el lugar del que procede. Eso no impide las respuestas inventadas, las hace comprobables.

Punto de partida: 48 citas que no existen

El 10 de febrero de 2026, la Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Canarias multó con 420 euros a un abogado. En un recurso de apelación había invocado 48 citas, sentencias del Tribunal Supremo y un informe del Consejo General del Poder Judicial, que no existen. El tribunal deja constancia de que se empleó una herramienta de IA de uso general y no una pensada para el derecho, y de que faltó el contraste con la base de datos oficial de jurisprudencia. La cuantía de la multa la motiva en la mitad del coste aproximado de una suscripción anual a una herramienta de IA especializada en derecho. Además, la resolución se remitió al Colegio de la Abogacía en el que el abogado está colegiado.1

No quedó en un caso aislado. El 7 de julio de 2026, la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia impuso 1.800 euros a un abogado en cuyo escrito 24 citas estaban inventadas, alteradas o sin relación con el asunto; también allí el tribunal se orientó por el coste anual de una herramienta jurídica contrastada.3 El deber, sin embargo, es más antiguo que las herramientas. Ya el 9 de septiembre de 2024 la Sala Primera del Tribunal Constitucional apercibió formalmente a un abogado por incluir citas literales de 19 resoluciones de ese mismo tribunal, ninguna de las cuales existía.4 Para la propia justicia, el Consejo General del Poder Judicial, órgano de gobierno del Poder Judicial, dictó en enero de 2026 una instrucción que exige un control humano real, consciente y efectivo sobre cada uso de estos sistemas.5

Desde el otro lado llega una recomendación que deja a muchas empresas sin salida clara. La Agencia Española de Protección de Datos publicó el 27 de enero de 2026 diez recomendaciones sobre el uso de herramientas de IA. Para el trabajo aconseja respetar las normas de información y seguridad de la propia organización y no introducir datos que revelen información confidencial de la empresa, de su personal o de su clientela.6 No ofrece ninguna alternativa. Quien sigue ese consejo y aun así quiere trabajar con su propia documentación necesita un sitio en el que esa documentación pueda estar.

Ahora, la mirada a las estadísticas oficiales, porque desmiente una tesis cómoda. Según la Encuesta sobre la Actividad Empresarial del Banco de España, realizada entre unas 6.300 empresas, el 19,9 % usa un sistema de IA, de ellas el 60 % solo a modo de prueba y apenas el 6 % de forma intensiva. Como obstáculo figura en primer lugar la falta de personal cualificado, con el 45,8 %, después los costes demasiado altos, con el 40,8 %, y la disponibilidad de los datos propios, con el 37,8 %. Las barreras regulatorias, protección de datos incluida, también estaban entre las opciones y quedaron por detrás de esas tres.2 El Instituto Nacional de Estadística cuenta para el primer trimestre de 2025 un 21,1 % de uso de IA en empresas de diez o más empleados; en las más pequeñas es del 13,4 %, calculado solo sobre las que tienen conexión a internet, que son el 79,9 %.7 Quien cuenta que a España la frena la regulación escribe al margen de estas cifras. El cuello de botella es el conocimiento, y el conocimiento nace donde una respuesta se puede comprobar.

  1. La pregunta, dirigida al fondo propio
  2. El fragmento del que procede la respuesta
  3. La respuesta con el lugar en el que consta
  4. Abrir, leer, aprobar: ese paso sigue siendo de la persona
La cadena no termina en la respuesta. Termina en la persona que ha abierto el respaldo.

A quién afecta: cinco grupos que necesitan la referencia de la fuente

La pregunta por el origen de una frase rara vez es cuestión de gusto. Detrás suele haber alguien que responde por esa frase: ante un tribunal, ante un supervisor, ante la clientela o ante su propia dirección. Por eso la referencia de la fuente no es un añadido, sino la parte de la respuesta que la vuelve utilizable.

La estructura empresarial española hace el asunto más amplio de lo que parece al principio. A 1 de enero de 2025 el Instituto Nacional de Estadística contaba 3.310.824 empresas activas. El 54,4 % no tenía ninguna persona asalariada y el 95,1 % se quedaba por debajo de diez empleados.8 En ese tamaño no hay un departamento de informática que examine una herramienta, la autorice y la vigile. Hay una persona que a última hora todavía termina una cosa más.

Que la protección de datos no sea aquí una nota al margen lo muestra el balance anual de la Agencia Española de Protección de Datos: 30.931 reclamaciones en 2025, un 64 % más que el año anterior, y multas por un total de 48.108.765 euros.9 Esas cifras se refieren a la protección de datos en su conjunto y no a la inteligencia artificial en particular; no las presentamos como estadística de IA. Describen el entorno en el que se introduce una herramienta.

Quién pregunta Qué genera la necesidad Qué aporta ahí Kisuno
Despachos de abogados y asesorías jurídicas Cada cita de un escrito tiene que sostenerse, y los tribunales castigan ya lo contrario con multas y con traslado al colegio profesional Respuestas del fondo propio con el lugar en el que constan, además de elección de modelo y permisos desde la administración
Asesoría fiscal, gestoría y contabilidad La documentación de los clientes está sujeta a secreto, y la Agencia Española de Protección de Datos desaconseja copiarla en herramientas ajenas Un acceso en el que la documentación permanece en el servidor propio o en Lupfig y los datos de clientes no entrenan modelos
Administración pública y sus proveedores Las decisiones deben estar motivadas y ser trazables, y las licitaciones piden acreditarlo Registro de auditoría de cada llamada, es decir un histórico que se puede exportar, y permisos hasta la herramienta concreta
Recursos humanos y normativa interna Instrucciones, convenios colectivos y manuales cambian de continuo, y la información al personal tiene que estar respaldada Una base de conocimiento con la versión vigente en cada caso, con la referencia de la fuente a ambos lados de la comparación
Microempresas sin informática propia El personal usa IA de todos modos, solo que sin regla, sin registro y sin prueba Un acceso gestionado en lugar de un uso a escondidas, telemetría desactivada de fábrica, permisos en el orden usuario, rol, grupo, valor predeterminado del servidor

Lo que une a los cinco grupos siguientes no es el sector, sino el tipo de responsabilidad. Al final hay una afirmación por la que alguien responde con su nombre. Para esas afirmaciones, una respuesta sin referencia de la fuente no es la mitad de buena, es inservible.

Caso de uso 1: la base de conocimiento en la que cada afirmación muestra su lugar

Su empresa deposita su documentación en una base de conocimiento: contratos, instrucciones, actas, manuales, la correspondencia de un expediente. Alguien pregunta qué plazo de preaviso rige para un tipo de contrato determinado. Lo que llega de vuelta no es un párrafo pulido, sino una respuesta detrás de la cual está el lugar del que procede: documento, apartado, fragmento de texto. Un clic abre ese fragmento en su contexto.

La diferencia no está en la redacción, sino en la comprobabilidad. Una respuesta sin origen hay que creerla. Una respuesta con origen se puede comprobar, y se comprueba en el lugar mismo. Ese es exactamente el paso que faltó en los casos judiciales descritos, y ese es exactamente el paso que convierte una herramienta para redactar textos en una herramienta para trabajar.

  1. Su documentación, tal como está hoy
  2. La pregunta alcanza solo los fragmentos que forman parte de la respuesta
  3. Respuesta con documento, apartado y fragmento de texto
El fondo se queda donde está. Solo viaja el fragmento que necesita cada pregunta.

El límite: una base de conocimiento vale lo que vale su contenido. Si dentro hay una versión caducada, se citará con su referencia y parecerá incluso más fiable que antes. Quien incorpora documentación tiene que fijar qué versión rige y quién la mantiene. Eso es trabajo, y no se puede delegar en un modelo.

Caso de uso 2: un documento ajeno frente al fondo propio

Entra un borrador de contrato, un informe de auditoría o la nueva versión de una normativa. La pregunta es siempre la misma: ¿qué se aparta de lo que rige aquí? Usted pone el documento ajeno junto a su propia base de conocimiento. Lo que llega de vuelta es una lista de divergencias: cubierto, abierto, contradictorio, y en cada línea el lugar en los dos lados, en el texto ajeno y en el propio.

Esta tarea muestra por qué la referencia tiene que estar en los dos lados. Una divergencia solo es una divergencia cuando alguien ha leído las dos formulaciones una junto a otra. Si falta un lado, queda una afirmación que nadie puede seguir, y la comprobación empieza de nuevo.

  1. El documento ajeno, tal como llega
  2. Sus instrucciones, modelos y contratos vigentes
  3. Lista de divergencias con la referencia en los dos lados
Dos fondos, una lista. Lo que de ahí se derive lo siguen decidiendo los profesionales.

El límite: el resultado es un aviso y no una decisión. Un modelo de lenguaje puede pasar por alto una divergencia o inventar una que no lo es, y cuanto más largos son los textos, más fácil ocurre. En ámbitos regulados, la lista no sustituye ni a la persona experta ni a la aprobación interna. Este artículo no sustituye al asesoramiento jurídico.

Caso de uso 3: el borrador que sigue siendo reconocible como borrador

De la comprobación sale en algún momento un texto: un escrito de alegaciones, una respuesta a la clientela, una nota interna. El colega de IA presenta un borrador, y lo presenta visiblemente como borrador. Cada afirmación que procede de su documentación lleva consigo su respaldo, y el respaldo se puede desplegar. Lo que se ha formulado sin base en el fondo propio queda marcado como tal.

El beneficio está en el orden de lectura. Quien recibe un texto terminado lo lee buscando estilo. Quien recibe un borrador con respaldos desplegables lo lee buscando respaldos. Esa segunda actitud es la que faltó en los casos judiciales. El diseño de la herramienta puede favorecerla; forzarla, no.

  1. Encargo y fragmentos del fondo propio
  2. Borrador con respaldo en cada afirmación respaldada
  3. Aprobación por una persona y solo entonces el envío
No sale nada que alguien no haya aprobado. La aprobación consta en el registro.

El límite: un borrador no se vuelve correcto por mostrar respaldos. Lo decisivo es que alguien los abra. Donde aprietan los plazos se salta justo ese paso, y ninguna herramienta puede impedirlo. Quien implante este proceso debería planificar la comprobación como un paso de trabajo y no como un buen propósito.

Límites: lo que una referencia de la fuente no resuelve

La frase más importante de este artículo es la más incómoda. Las referencias de la fuente no impiden las respuestas inventadas. Las hacen comprobables. Un modelo de lenguaje produce texto que suena plausible, y lo produce también cuando le falta la base. El control humano sigue siendo obligatorio, y eso es exactamente lo que dicen los tribunales: el Tribunal Superior de Justicia de Canarias habla de una quiebra del deber básico de supervisión humana, imprescindible en el uso de herramientas de IA, y exige tratar estos sistemas como una ayuda y nunca como la instancia que decide.1 Quien en este punto le prometa otra cosa le está vendiendo una seguridad que no existe.

A eso se suma un error más difícil de notar que una fuente inventada de raíz. Un modelo de lenguaje también puede atribuir mal una referencia: el documento existe, el apartado existe, solo que no sostiene la afirmación. En el procedimiento gallego, una parte de las citas reprochadas era exactamente de ese tipo: formalmente presente, pero sin relación de contenido con el asunto.3 De ahí se sigue una regla sencilla: el respaldo hay que abrirlo, no basta con que esté. Una referencia que nadie pulsa es decoración.

  1. El modelo indica un lugar
  2. El lugar se abre y se lee
  3. Si no sostiene la afirmación, la frase cae
  4. Solo después sale el texto
La referencia de la fuente abre la posibilidad de comprobar, no es un compromiso. La comprobación se hace a mano.

Sobre la situación normativa, sin convertirlo en asesoramiento. En España hay un proyecto de ley para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial, publicado en el boletín del Congreso de los Diputados el 12 de junio de 2026; se encuentra en tramitación parlamentaria y no es derecho vigente.10 La directiva europea sobre seguridad de las redes y sistemas de información, en corto NIS2, no está transpuesta al derecho español; por eso la Comisión Europea demandó a España el 8 de julio de 2026, junto a otros tres Estados miembros, ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.11 Por eso no afirmamos que su empresa cumpla con nuestra herramienta ninguna de esas exigencias, ni que ya hoy tuviera que cumplirlas. Compruébelo para su caso, en la duda con su asociación sectorial. Este artículo no sustituye al asesoramiento jurídico.

Y ahora el punto incómodo, el del dinero. Los programas públicos con los que las pequeñas empresas españolas han financiado su digitalización ahora mismo no admiten nuevas solicitudes. El gran programa de digitalización, Kit Digital, cerró sus dos últimas convocatorias el 31 de octubre de 2025, según sus propios datos con unas 850.000 empresas beneficiarias y más de 3.400 millones de euros.12 Terminado, sin embargo, no está. La Orden TDF/39/2026, de 26 de enero, modificó las bases reguladoras: ahora rigen hasta el agotamiento total de los fondos, el presupuesto no ejecutado debe reinvertirse en el propio programa y el crédito sobrante de una convocatoria resuelta debe ir a quienes se quedaron fuera solo por agotamiento del crédito. Nuevas convocatorias son expresamente posibles.12 A principios de septiembre de 2026 no había ninguna abierta. El programa de asesoramiento digital subvencionado, Kit Consulting, recibió las últimas solicitudes ya en marzo de 2025 y desde entonces está en fase de justificación.13 Quien empieza hoy no puede apoyarse en ningún procedimiento abierto y de momento paga de su bolsillo. Eso habla a favor de un precio de entrada bajo y del autoalojamiento gratuito: la base LibreChat está bajo licencia MIT y el repositorio con nuestras extensiones llegará en breve. Solo que el autoalojamiento presupone competencia informática, y es justo esa la que más falta a estas empresas según las cifras oficiales.2 Esa contradicción no la resolvemos. Para una empresa sin informática propia, la operación gestionada es el camino más honesto, aunque cueste dinero.

Por último, lo que no afirmamos. Kisuno no elabora ningún inventario de todos los sistemas de IA de su empresa, solo ve lo que pasa por él mismo. No produce supervisión humana, la hace acreditable. La operación gestionada no cumple ninguna exigencia que pida claves propias del cliente sin acceso del proveedor; eso solo lo puede el autoalojamiento. Y los centros de datos de Green en Lupfig están certificados según ISO 27001: esa es la certificación de ese operador y no la nuestra.

Preguntas frecuentes sobre referencias de la fuente, bases de conocimiento y acreditación

¿Impide una base de conocimiento con referencias que se inventen sentencias?

No. Hace posible reconocer un dato inventado en segundos, porque junto a cada afirmación está el lugar del que debería proceder. Que alguien abra ese lugar lo decide la persona que está delante de la pantalla. Ese es justamente el paso que los tribunales españoles han exigido en los casos que se han conocido, y ahí estuvo el fallo. Una herramienta puede facilitar la comprobación; hacerla en su lugar, no.

¿Podemos meter la documentación de clientes en una herramienta de IA?

La Agencia Española de Protección de Datos desaconseja expresamente introducir en herramientas de IA datos confidenciales de la empresa, de su personal o de su clientela. No distingue entre formas de operación. No ofrece ninguna alternativa. La diferencia en un puesto de trabajo gestionado o autoalojado está en dónde se guarda la documentación y en quién puede acceder a ella; si eso basta en su caso depende de sus contratos y de sus deberes profesionales. Este artículo no sustituye al asesoramiento jurídico.

¿Rige ya en España una ley propia de inteligencia artificial?

No. Hay un proyecto de ley que se publicó el 12 de junio de 2026 en el boletín del Congreso de los Diputados y que se encuentra en tramitación parlamentaria. Hasta su aprobación no es derecho vigente, y su texto todavía puede cambiar. Las ofertas que ya hoy derivan de él obligaciones o multas conviene mirarlas con atención en este punto.

¿Qué significa NIS2 para nosotros en España?

La directiva no está transpuesta al derecho español. Por eso la Comisión Europea demandó a España el 8 de julio de 2026 ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, junto a otros tres Estados miembros. Lo que de ahí se derive para su empresa depende del sector y solo podrá responderse del todo con la ley nacional. Al respecto no afirmamos ni cumplimiento ni incumplimiento.

¿Queda todavía ayuda pública para la digitalización?

Ahora mismo no hay ningún procedimiento abierto. El gran programa de digitalización para pequeñas empresas cerró sus dos últimas convocatorias el 31 de octubre de 2025, y el programa de asesoramiento digital subvencionado recibió las últimas solicitudes en marzo de 2025. Terminado, sin embargo, el gran programa no está: la Orden TDF/39/2026, de 26 de enero, mantiene las bases reguladoras en vigor hasta el agotamiento total de los fondos y permite expresamente nuevas convocatorias; a principios de septiembre de 2026 no había ninguna abierta. Quien empieza hoy lo financia, de momento, por su cuenta. Por eso, para las empresas pequeñas, el precio de entrada es la magnitud decisiva, y por eso el autoalojamiento sigue siendo gratuito de forma permanente: la base LibreChat está bajo licencia MIT y el repositorio con nuestras extensiones llegará en breve.

No tenemos departamento de informática. ¿Podemos operarlo igualmente?

El autoalojamiento no cuesta nada, pero presupone que alguien instale un servidor, lo actualice y lo asegure. Si falta esa competencia, la operación gestionada es el camino más honesto, aunque cueste dinero. Lo decimos abiertamente porque la falta de personal cualificado es el mayor obstáculo en las estadísticas oficiales y una oferta gratuita no resuelve ese problema, lo desplaza. Qué significa el autoalojamiento en el día a día está en Alojar usted mismo.

¿Nuestros datos entrenan los modelos?

No. Los datos de clientes no se utilizan para entrenar modelos, y la telemetría está desactivada de fábrica. Su documentación, sus bases de conocimiento, los historiales de conversación y las cuentas están en los centros de datos de Green en Lupfig o en su propio servidor. Al modelo va solo el fragmento que necesita cada consulta. El compromiso figura en el acuerdo de encargo de tratamiento, y las entidades implicadas, en la lista de subencargados.

¿Cuánto cuesta la operación gestionada?

La instancia gestionada cuesta 7 francos (7,50 euros) por persona al mes, hasta el final del mes en curso con un 50 por ciento de descuento con una duración de doce meses, es decir 3,50 francos (3,75 euros). Probar es gratuito y sin límite de tiempo: cada nuevo acceso comienza con un crédito inicial de 50 francos (55 euros) para el uso de los modelos, sin datos de pago. Con un solo acceso están disponibles los modelos actuales de OpenAI (ChatGPT) y Anthropic (Claude); se ejecutan en el centro de datos de AWS en Fráncfort. AWS es una empresa estadounidense, por lo que el US CLOUD Act se aplica incluso con servidores en Fráncfort, y lo decimos abiertamente. Para clientes con altos requisitos de protección de datos están disponibles modelos abiertos de primer nivel como GLM, Kimi y DeepSeek, operados por empresas europeas en servidores en Europa; allí el CLOUD Act no se aplica. La administración fija qué modelos están a elección y cuál es el valor predeterminado del servidor. Toda la información está en la página Precios.

Compruébelo con un documento propio

Traiga un expediente anonimizado, una normativa o una colección de instrucciones internas y recorremos juntos el proceso, expresamente también en los puntos en los que la respuesta se equivoca. O se inscribe y abre usted mismo los respaldos.

Fuentes

Todas las cifras, citas y fechas de este artículo proceden de las siguientes fuentes, revisadas por última vez en septiembre de 2026. Se trata en todos los casos de organismos oficiales españoles y europeos; donde consta una muestra, la nombramos.

  1. Consejo General del Poder Judicial, comunicación de 13 de febrero de 2026 sobre la resolución del Tribunal Superior de Justicia de Canarias de 10 de febrero de 2026, multa de 420 euros por 48 citas incorrectas, fijada en la mitad de una suscripción anual a una herramienta de IA especializada en derecho: poderjudicial.es
  2. Banco de España, La adopción de la inteligencia artificial en las empresas españolas, Boletín Económico 2025/T2 n.º 6, Encuesta sobre la Actividad Empresarial entre unas 6.300 empresas, trabajo de campo del 11 al 25 de noviembre de 2024, publicado el 7 de mayo de 2025: bde.es
  3. Consejo General del Poder Judicial, comunicación de 15 de julio de 2026 sobre la resolución de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia de 7 de julio de 2026, multa de 1.800 euros por 24 citas incorrectas: poderjudicial.es; el propio auto, Auto 61/2026 en el asunto 5472/2025, habla de citas que o no existen, o no tienen que ver con lo discutido, o están directamente inventadas: poderjudicial.es
  4. Tribunal Constitucional, nota informativa n.º 90/2024 de 19 de septiembre de 2024 sobre la resolución de la Sala Primera de 9 de septiembre de 2024, apercibimiento formal por citas literales de 19 resoluciones inexistentes: tribunalconstitucional.es
  5. Consejo General del Poder Judicial, Instrucción 2/2026 de 28 de enero de 2026 sobre el uso de sistemas de inteligencia artificial en la actividad jurisdiccional, publicada en el Boletín Oficial del Estado el 30 de enero de 2026: boe.es
  6. Agencia Española de Protección de Datos, decálogo de recomendaciones para proteger la privacidad al usar herramientas de IA, publicado el 27 de enero de 2026: aepd.es
  7. Instituto Nacional de Estadística, Encuesta sobre el uso de tecnologías de la información y el comercio electrónico en las empresas, año 2024 y primer trimestre de 2025, datos definitivos de 22 de octubre de 2025, unas 15.000 empresas encuestadas de diez o más empleados y unas 10.000 más pequeñas; el 21,1 % se refiere a todas las empresas de diez o más empleados y el 13,4 % solo a las más pequeñas con conexión a internet, cuya proporción es del 79,9 %: ine.es
  8. Instituto Nacional de Estadística, Directorio Central de Empresas DIRCE, situación a 1 de enero de 2025, publicado el 11 de diciembre de 2025: ine.es
  9. Agencia Española de Protección de Datos, memoria anual 2025, 30.931 reclamaciones y multas por un total de 48.108.765 euros: aepd.es
  10. Congreso de los Diputados, Proyecto de Ley Orgánica para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial, expediente 121/000096, publicado en el Boletín Oficial de las Cortes Generales el 12 de junio de 2026, estado de la tramitación a 2 de septiembre de 2026: congreso.es
  11. Comisión Europea, nota de prensa de 8 de julio de 2026 sobre la demanda contra Irlanda, España, Francia y los Países Bajos ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por la falta de transposición de la Directiva (UE) 2022/2555 (NIS2): ec.europa.eu
  12. Red.es, comunicación de 31 de octubre de 2025 sobre el cierre de las dos últimas convocatorias del programa Kit Digital, según sus propios datos unas 850.000 empresas beneficiarias y más de 3.400 millones de euros: red.es; Orden TDF/39/2026, de 26 de enero, por la que se modifica la Orden ETD/1498/2021, Boletín Oficial del Estado núm. 25, de 28 de enero de 2026: el artículo 4 mantiene las bases reguladoras en vigor hasta el agotamiento total de los fondos, el artículo 6.3 obliga a Red.es a reinvertir en el propio programa el presupuesto no ejecutado y el artículo 28.8 exige, una vez resuelta la convocatoria, nuevas propuestas de resolución a favor de quienes no pudieron ser beneficiarios solo por agotamiento del crédito disponible: boe.es
  13. Red.es, comunicación de 18 de junio de 2025 sobre el programa Kit Consulting, plazo de solicitud finalizado en marzo de 2025, más de 17.400 ayudas concedidas: red.es